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BEATO DE LIÉBANA. |
| En los valles en torno
a los Picos de Europa,
Covadonga y La Liébana, se
producen los primeros acontecimientos de
recuperación del reino visigodo perdido, por la
invasión de los musulmanes.
Están habitados durante el siglo
VIII, por un conglomerado de gentes
de origen celta, astures, vadinienses,
cántabros, romanos, godos romanizados y cristianizados,
lo que se suele llamar hispanogodos. A
ellos se unen |

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| los que llegan desde el
sur, presionados por las persecuciones
musulmanas, monjes y magnates que viven la
tradición inmediata del Reino Visigodo y
son portadores de una cultura visigótica y mozárabe, al estar en
contacto con los visigodos y los musulmanes. |
Iglesia del rey Silo. Pravia (Asturias) |
Es muy predominante la
devoción a las reliquias, que
traen consigo
para liberarlas de la
profanación de los
invasores, se custodian en iglesias y monasterios.
Se invoca la protección de El Salvador, Rey y
Sacerdote, titular de muchas
iglesias, especialmente de fundación real.
(Oviedo, Valdedios, Leire, León...). Es muy frecuente la
devoción a los santos de origen militar y mártires.
Los titulares de advocaciones de las iglesias son un reflejo
de este espíritu, por ejemplo, es el caso
de Asturias donde hay |
| 250 advocaciones dedicadas a Santa
María, 155 al Salvador, 56 a Santiago,
a Santa Eulalia 50 y a San Martín, 48. |
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En uno
de los muchos monasterios situados en los valles en
torno a los Picos de Europa (Monte Vindio
o Blanco de los romanos), vivía Beato de
Liébana, monje, presbítero, abad del monasterio
de San Martín de Turieno,
teólogo, comentarista, apologista y de gran influencia en la
corte de los Reyes de Oviedo, e incluso en
la corte imperial de Aquisgrán, donde está
presente Alcuino. No sabemos dónde,
ni cuándo nació, ni tampoco dónde y
cuando murió Beato. |

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Deduciendo, de
alusiones que aparecen en sus escritos, se supone que
nació en la misma zona de la Liébana, hacia el año 730 y
murió en torno al año 804. De hecho tanto él como su compañero Eterio se llaman lebanenses.
Beato es asesor de los reyes asturianos, algunos
llamados holgazanes (llamados así ya
que durante su reinado, no se realizaron importantes acciones
de reconquista) hasta final del siglo.
Alfonso I (739-757), Fruela (757 - 768), Aurelio (768 - 774),
Silo (774 - 783), Mauregato (783 - 789), Vermudo (788 - 791)
y alcanza a vivir hasta el
inicio del largo reinado de Alfonso II El Casto (791-842). |
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Después de
las primeras escaramuzas para detener
a los invasores, la capital del Reino Cristiano se establece,
primero en Cangas de Onís, junto a Covadonga, después en
Pravia y desde Alfonso I en Oviedo, hasta
que se traslada a León, el año 910-914 con Alfonso III y su hijo
García y especialmente Ordoño, iniciándose el llamado Reino de
León.
Se sabe que Beato está presente
en Oviedo, fuera de su monasterio, con el
joven obispo Eterio, obispo titular de Burgo de Osma, (in
partibus infidelium).
A la muerte del rey Silo asisten a la toma de hábito de
la reina Adosinda, hija de Alfonso I y esposa de
Silo, que según costumbre, se
consagra a Dios en el convento, cuando
enviuda. Parece que Beato permanece algunos años en la Corte de
Oviedo.
El resto de sus años escribe y
predica en el monasterio de San Martín de Turieno, que desde
el siglo XII, se llama de Santo
Toribio de Liébana y con este nombre se continua nombrando. |
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El año 800, pasado el
miedo al final del mundo,
fue coronado el
emperador Carlomagno, en Roma, después de convocar
varios concilios, en los se que
condena la “herejía española”
conocida como Adopcionismo,
predicada por Prisciliano y combatida por
Beato. Por esas mismas fechas
mueren los protagonistas
de la polémica sobre el
Adopcionismo, como Elipando, arzobispo de
Toledo; Alcuino, el gran asesor de Carlomagno; Félix
obispo de Urgel y el mismo Beato en Liébana.
Según todos los cálculos más recientes,
Beato de Liébana murió hacia el año 804. Estaríamos
celebrando el 1200 aniversario de su muerte. |
| Deja una gran enseñanza
reflejada en tres escritos importantes y
sin duda también de palabra, en el asesoramiento
y formación de los reyes de la corte
de Oviedo, de sus monjes en
el monasterio de San Martín, donde es
abad, y de los predicadores de toda
La Liébana. En la carta que Elipando dirige
a Beato y a su compañero
Eterio, desde Toledo (mientras estaban en Oviedo), se
deja entrever la fama e influencia que el
monje tenía en la zona y que
trascendió a |

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| otros teólogos de Europa, como Alcuino.
En tal carta el arzobispo de Toledo, molesto sin duda por
la oposición que el abad de Liébana le hacía,
insulta a Beato llamándole oveja sarnosa y seudoprofeta
y les recrimina diciendo ¿cuándo
se ha oído que los de Liébana vayan a enseñar a los de Toledo?. |
| En todo caso, Beato
no fue un monje cerrado entre las montañas
de La Liébana. Fue una
persona de amplia cultura y formación,
gran teólogo y exegeta, buen
asesor de reyes y monjes, y que
vio la conveniencia de
fijar unos
signos de identidad para los inicios
de un nuevo reino, recuperado bajo el signo
de la cruz, el patronazgo de
Santiago y la autoridad de El Salvador, Rey
y Sacerdote, para vencer al Anticristo, símbolo
del mal, que había llegado con la invasión
musulmana. |
Relieve de la Cruz de la Victoria portada por dos ángeles.
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