 |
| En esta zona se edificaron
los más importantes
monasterios, alguno activo aún y tres de ellos en estado de
conservación relativa. Bien podemos llamar a esta zona la
ruta de los monasterios
y como tal debería figurar en
las guías
y señalizaciones de carretera. Ruta aconsejada para amantes
de la historia y del arte. |
| Gradefes (Gatrefes)
es el centro administrativo municipal de 19 pueblos, estos pueblos son fundaciones antiguas
sobre villas
romanas, como indica su nombre, repobladas en los siglos
IX y X
y dependientes de los monasterios de
Gradefes , Escalada y Eslonza
primero y de Rueda del Almirante después. |
|
Vista aerea del monasterio de Gradefes (León).
|
| El monasterio de Santa María de Gradefes
fue fundado
como cenobio de las monjas bernardas el
año 1168. Pocos años
después comienza la edificación de la iglesia y demás
dependencias, gracias a las propiedades
que donan los fundadores,
D. García y Doña Teresa Pérez y a las generosas dádivas de las
dotes y de los fieles, por toda la zona. |
|
Sepulcro de los fundadores del monasterio y enseres del siglo XI
encontrados dentro de ellos.
|
| La abadesa de Gradefes tenía jurisdicción civil y criminal en varios pueblos de la región
constituyendo una merindad. |
| La iglesia cisterciense de
Gradefes, no orientada como es normal, está formada por una cabecera de tres naves,
cerradas con bóvedas sobre nervios apoyados éstos sobre pilares
cuadrangulares con medias columnas adosadas. |
|
Vista exterior e interior de la iglesia del monasterio.
|
| Una girola formada por cinco
espacios absidiales gira por detrás del altar, hecho poco frecuente en un monasterio
femenino, pero sí en iglesias de peregrinación. La decoración
de capiteles es sencilla a base de
flores, dragones, palmeras, lazos, al
más puro criterio |
| cisterciense que mantenía la idea
de eliminar “las
ornamentaciones superfluas”, desechadas
por San Bernardo. No
se construyeron las naves hacia los pies, pero sí un espacio
longitudinal, en época posterior barroca, espacio que ocupa el
coro monacal, decorado con yeserías. Algunas de las sillas del
coro más antiguo que se conservan, del siglo XIV, están en el
museo arqueológico de Madrid. |
Yeserías barrocas del coro.
|
| El exterior de esta cabecera, lamentablemente queda
dentro de la clausura, destaca por los cinco absidiolos
y los
numerosos canecillos y ménsulas figurando castillos, aves,
trenzas y |
 |
Absidiolos y capitel. |
algún tema de lucha
entre dos hombres, tema considerado como una representación de la
lucha leonesa. Uno
de los capiteles representa
una psicostasis o pesaje de las almas,
tema egipcio que es asumido por la
iconografía medieval cristiana, con la imagen de San Miguel pesando
las almas y el demonio cargando
de uno de los platillos de la balanza. Los muros, hechos con piedra de sillería bien
cortada, muestran numerosas las
marcas de los canteros. |
| Es visitable el claustro en
forma de corredor rural, que sirve
de cementerio para las religiosas y la entrada a la sala
capitular, convenientemente restaurada. |
|
Claustro y sala capitular del monasterio.
|
| Unos versos, colocados
sobre la puerta, advertían antiguamente
a
los caminantes que entraban: Tú,
que entras por estas puertas, detén el paso y advierte, que este
sitio te convida a que mueras en la vida, para vivir en la muerte.
|
| En su interior conservan cuadros,
imágenes y
objetos dignos de figurar en un proyectado museo que no
se realizó. Destacan un Crucificado
del siglo XIV, la imagen sedente románica
de la Virgen, un niño Jesús dormido, la imagen de san Blas que
se celebra con ferias importantes de ganados, y otras
muchas piezas de escultura y pintura, procedentes de los retablos
barrocos que desaparecieron en su totalidad. |
|
Diferentes vírgenes, destacando en el centro, la imagen sedente románica.
|
|
Cristo crucificado del siglo
XIV, e imagenes barrocas del niño Jesús, destacando la imagen
del niño peregrino, ya que sólo es vestida esta talla así en
los años santos compostelanos.
|
| Gradefes tiene iglesia parroquial sin nada especial
que considerar, dada
la importancia del monasterio. |
| El pueblo aun conserva
el urbanismo propio de otros siglos, con algunas casas señoriales
a ambos lados del camino, transformado en calle casi única de la
población. Algunos piedras talladas proceden de los monasterios
próximos, como Eslonza y Escalada. |
| Tiene piscina junto al río,
pabellón para Aluches y celebra fiestas veraniegas con gran popularidad. |
| La población está bien servida
de comercios y
bares, pero sin hospedería, salvo
el reducido albergue que ofrecen las
monjas bernardas en el monasterio. Es buena ocasión
para permanecer en paz, escuchando la liturgia cantada en música
gregoriana y saborear los dulces confeccionados por las
religiosas. |
| A 1,5 kilómetros después y por carretera
flanqueada por árboles, se llega hasta
Cifuentes (Centfuentes). En el cerro de Cifuentes llamado El
Castillo, antiguo castro , se enseñaba una marca producida
por la herradura de la pata del caballo de Santiago, al
desprenderse, saltando en la batalla contra las huestes
musulmanas. Se trata de un castro de época celta, reutilizado
más tarde como vigía relacionado con Rueda del Almirante, La Otrera
de San Cipriano y el Castillo de Villapadierna, que ha ofrecido
restos de distintas épocas: objetos cerámicos, pedazos
de cobre, espuelas, estribos y
otros objetos, presa de los furtivos y buscametales. Estos
no se
conformaron con buscar, sino que con una máquina perforaron el
cerro en busca de tesoros ocultos en un profundo pozo, como
monedas envueltas en una piel de toro, ollas con doblones
de oro o raros collares abandonados por
los moros que huyeron precipitadamente. |
|
Iglesia de Cifuentes, en la base del árbol se pueden ver restos
del monasterio de Eslonza.
|
| En la iglesia, obra del siglo XVI, con buena portada
renacentista, se depositaron
pinturas y sillerías procedentes del
próximo monasterio de San
Pedro de Eslonza que han desaparecido. |
| Se conserva una hermosa imagen de Santa Ana
con María y la pila bautismal del siglo XVIII.
En la fachada de una casa hay
dos escudos, uno de los García y
otro de los Llamazares. Quedan restos (Los
Murones) de un
albergue para caminantes, dependiente del
famoso hospital
de Puente Villarente, construido el año
1539, para facilitar el paso de peregrinos y caminantes y
fundado por el conocido prior de Triacastela. |
Restos del Albergue de Cifuentes.
|
| A poca distancia
se alcanza Casasola (Casa Sola),
que es
una pequeña población que nació como lugar de
servicio en la parte baja de la
colina, donde estaba la fortaleza de Rueda. A la
entrada de la población, hay un cruce de carretera. Se toma la
dirección de la izquierda hacia
Rueda y Escalada. Por la derecha se sigue por una carretera
opcional que pasa por Mellanzos, Santa Olaja de
Eslonza, con las ruinas de su gran monasterio, Villarmún,
Palazuelo,
Villasabariego, Lancia, pero es ruta
larga e incómoda y se acorta
alcanzando estos mismos lugares, al pasar
por el monasterio de Escalada, además de permitir
continuar por
Rueda del Almirante, San Miguel de
Escalada, Vega de los Árboles,
Valle de Mansilla, Mansilla de las Mulas y Villaverde de Sandoval. |
| La presencia de los
monasterios atraía a caminantes y peregrinos que se
diversificaban por distintos sendas y caminos, que ahora han
cambiado. |
| Rueda del Almirante (Rota de los romanos), situada
sobre una colina, como verdadero vigía y mirador
de la ribera del Esla, a
cuyos pueblos ofrece
su apellido, en recuerdo de su dominio feudal, ya que
Rueda,
nacida como castro astur y utilizada por los romanos, al estar
cercana a la ciudad de Lancia, fue una gran fortaleza del
poder feudal medieval y fue usada durante algunos siglos, al estar
a medio camino entre Lancia y
el castillo
de Villapadierna. |
|
Restos de muralla de Rueda del Almirante (León).
|
| Hoy poco queda de su poder, salvo los cimientos del
castillo y de la
muralla, el interior de la iglesia con restos medievales
románicos construidos sobre la muralla, y entre ellos dos capiteles
mozárabes procedentes de Escalada. Reformas
del XVIII, los recuerdos de la
historia y las leyendas de romanos,
moros y cristianos
que podemos recordar mientras admiramos el
espléndido paisaje desde su mirador,
con
una cuarentena de pueblos, dominios del señor de Rueda. |
|
Iglesia y fuente de las Cien
Doncellas de Rueda del Almirante (León).
|
| La Fuente de las Doncellas presta
un recuerdo santiaguista a esta fortaleza medieval que pasó por
varios propietarios. |
| Otros cuatro kilómetros largos
nos conducen hasta el monasterio y la iglesia mozárabe de San
Miguel de Escalada del
siglo X, conocido aun con el nombre de
El Priorato. |
|
San Miguel de Escalada. Vistas opuestas.
|
| Una fundación
monástica de época visigótica, del siglo VII, fue edificada aprovechando
elementos constructivos romanos, procedentes de la cercana ciudad
de Lancia y dedicada a San Miguel. |
| Abandonada la construcción visigoda
por la invasión de los árabes, el rey Alfonso III permitió
a unos monjes mozárabes
venidos desde Córdoba, impulsados
por las persecuciones
musulmanas, la construcción de una iglesia el año 913. |
| Permanece la iglesia mozárabe y uno de los lados
de la galería exterior, no así el resto del claustro,
cuyos capiteles y fustes se diseminaron por los lugares de la región. |
|
San Miguel de Escalada. Detalles
exteriores. Galeria, ventana geminada, ábside exterior.
|
| En esta época mozárabe (año 926) se copió y minió
en el monasterio el manuscrito mozárabe Comentario al Libro
del Apocalipsis del Beato de Liébana,
conocido como el Beato de San Miguel de Escalada. |
| Desde mediados del siglo XII estuvo administrado el
monasterio durante varios siglos por los monjes franceses de
la
Congregación de San Rufo, de donde procede el nombre de El
Priorato. La imagen románica de Santa Maria del siglo XII que
se veneró en el monasterio se conserva en el Museo de León. |
|
San Miguel de Escalada. Interior
de la iglesia.
|
| El conjunto es uno de los más bellos ejemplares mozárabes,
que recuerda a las mezquitas musulmanas del sur.
Sus arcos de herradura, sobre columnas de mármol y granito, con capiteles
romanos, visigóticos y mozárabes, logran
estructurar un espacio basilical con planta
de tres naves y cabecera separada por un iconóstasis de tres vanos. Los ábsides
están cubiertos
por cúpulas gallonadas de planta ultrasemicircular
o de herradura
por dentro, sin embargo, rectangulares en el exterior. |
|
San Miguel de Escalada.
Capiteles del arco del ábside central.
|
|
San Miguel de Escalada. Detalle
de algunos capiteles.
|
| Se han aprovechado también canceles
visigóticos
colocados en su interior, y también fuera,
trabajados con la técnica de bisel
y representando palmeras, aves y racimos
de uvas. |
|
San Miguel de Escalada.
Canceles, uno de ellos aprovechado para la puerta de la torre.
|
| El
aprovechamiento de
elementos constructivos
de distintas épocas ofrece esa variedad de capiteles, ménsulas,
sogueados, fustes y dovelas de variada
coloración y calidades. Sirviendo de
cimacio sobre el capitel, en
la penúltima columna de
la izquierda, se ha reutilizado una lápida romana procedente
de
Lancia, con esta inscripción, que recuerda a
las vadinienses: aquí
esta sepultada (Valeria) esposa de Montano séate
la tierra suave
o mi muy amada, si el tiempo no te hubiera
vencido, podías educar a nuestros hijos
durante otros
|
San Miguel de Escalada. Cimacio
romano.
|
| fecundos
cinco años, pero la corriente del
agua, cogiéndote, te llevó con
toda
facilidad... |
| En el siglo XII se añadió una sólida torre y
capilla románica en la parte sur de la cabecera, imitando
elementos de formas mozárabes, como
la ventana geminada. Este espacio se dedicó a panteón y enterramientos, cobijando varios
sepulcros medievales antropomorfos. Más tarde fue
un almacén de retablos y altares retirados de la
basílica mozárabe,
entre ellos los restos de San Gonzalo. |
|
San Miguel de Escalada. Detalles
de la torre.
|
| En una reciente
restauración han salido cimentaciones anteriores
a la torre y
diversas sepulturas, tanto en el interior como en el
exterior. |
|
San Miguel de Escalada.
Cimentaciones visigóticas y sepulturas encontradas.
|
| Desde El Priorato se puede continuar
la ruta por el
pueblo de San Miguel de Escalada, unido al que antiguamente
era llamado Valdabasta, formando
ahora una larga población de dos barrios
como un camino. El nombre de Val-da-basta
procede sin duda de la riqueza de
las tierras y los campos del valle que abastecían al
monasterio. |
San Miguel de Escalada. Pila
visigótica. |
Los monjes enseñaron a construir molinos y canales
de riego en el valle, donde
aun permanece el nombre de La
Reguera,
y donde se producían abundantes
cereales para mantener a
los estudiantes de la universidad de Trianos, situado
en el valle del río Cea , en el siglo XVI.
Valdabasta tiene una ermita del
siglo XVII, pero muy reformada, dedicada a San Antonio
que hace de parroquia del lugar, a
donde se han llevado la pila
bautismal, una cruz procesional valiosa y otras imágenes desde El
Priorato. La pila de bautizar es de copa cuadrada y recuerda
a las usadas en la época visigótica, lo cual
demuestra su antiguedad. |
| Se continúa a Valle de Mansilla se puede
visitar la iglesia con importante retablo barroco rococó del
año 1752, obra del
entallador Froilán de Valladolid, que
trabajó bajo la influencia
de los Tomé. |
|
Pinturas de la bóbeda de la iglesia de Valle de Mansilla (León).
|
| Una pila bautismal del año 1699
en el antiguo
batisterio y la capilla con bóveda pintada representando a
las cuatro mujeres bíblicas, Judit,
Abigail, Rachel y Jabel
( que recuerdan la cúpulas de Villanófar y de Villapadierna )
forman un cielo rococó que cobija los museados ropajes litúrgicos antiguos y unas bellas andas barrocas. |
| En los acantilados de la
parte derecha se ven cuevas
excavadas en la arcilla, conocidas como Cuevas del Moro,
sin duda habitáculos antiguos y tal vez eremitorios de los monjes
visigodos que fundaron el monasterio de Escalada. |
 |
| Desde San Miguel de Escalada
se puede tomar el
camino o carretera de montaña de la derecha que conduce
a Mellanzos,
(Maliaca?) y Santa Olaja de
Eslonza, Villarmún, Palazuelo de Eslonza, Villafañe,
Villasabariego y Puente Villarente. Es la ruta aconsejable para
automóviles. |
| Para caminar es aconsejable tomar el Carrovallejo,
que está señalado desde la iglesia de San Antonio de Valdabasta y que va derecho hasta Santa Olaja de Eslonza . |
| Los restos de un antiguo poblado
llamado Vallejo, con iglesia dedicada a San Esteban y una
ermita de la Santa Cruz servían de apoyo, en el cruce de caminos,
a los peregrinos que desde el Priorato de Escalada partían
antiguamente hacia el monasterio de Eslonza. |
| La iglesia del pueblo de
Santa Olaja de Eslonza es de estilo románico tardío, de tres naves
con una puerta lateral, conserva
los dos ábsides rectos, pero el
central fue
reconstruido en el siglo XVI. |
|
Iglesia de Santa Olaja de Eslonza.
|
| Tenía un
retablo de tablas pintadas del siglo XVI, ahora sustituido por un
pequeño relieve de Cristo, María y Juan.
Quedan un cuadro de san Honofre
y dos relicarios
bustos barrocos procedentes del monasterio,
al igual que un retablito barroco,
rehecho para adaptarlo,
con una imagen de María de interés. Pero dentro de esta
iglesia encontramos la gran joya
artística de la zona,
el cuadro pintado por Juan de Pareja firmado en 1669, representando
los desposorios de Santa Catalina y muchos santos
alrededor, entre los que se reconocen a los ángeles Miguel y
Custodio, Lazaro, Agustín, Antonio, Domingo, Juan Bautista,
Isidro, Rosa de Lima, etc. Ya lo definió Manuel Gómez Moreno
como: “Frio de tono, muy suelto de factura y los terminos mal
comprendidos, aventajando, sin embargo, en merito al del mismo
artista que expone en el Museo del Prado”. |
|
Retablos de la iglesia
de Santa Olaja de Eslonza.
|
| A la derecha de Santa Olaja
impresionan las
abandonadas ruinas de lo que fue
el grandioso
monasterio benedictino de San
Pedro de Eslonza ( Elisonza). |
|
Ruinas del monasterio de San
Pedro de Eslonza.
|
| Nacido de una fundación del siglo X, (protegida por
el rey García I de León, año 912), se considera el monasterio
más importante que había en toda la zona, después del de San Benito
de Sahagún. |
| Las ruinas son como mudos testigos de una fundación
que fue mozárabe del siglo
X, primero, una importante iglesia románica
del XII, después, un
claustro plateresco del siglo XVI, más tarde,
y un conjunto de tres fachadas
barrocas en
su exterior posteriormente. Sólo quedan
la fachadas del siglo XVIII, trasladadas a la ciudad de León,
donde presiden hoy la
iglesia de Santa María de Renueva y un sin
fin de obras menores,
pero de gran calidad, diseminadas
por los pueblos de la
zona. Si tuviéramos que hacer el catálogo de estas piezas, citaríamos |
Foto aérea del
monasterio de S.
Pedro de Eslonza
|
| muchos lugares. Rara es la
iglesia de estos pueblos cercanos que no tenga alguna
pieza, ni casa particular que
no posea alguna piedra
labrada de la iglesia y del
claustro del esquilmado
monasterio benedictino de Eslonza. Este fue el
resultado de la exclaustración o desamortización del año 1835. |
|
Monasterio de San
Pedro de Eslonza a principios de siglo XX y fachadas de la iglesia
de Sta. María de Renueva en León.
|
| Al pueblo de Villamañán,
se trasladaron gran parte de los importantes retablos
barrocos, el coro, el
púlpito y otras esculturas, todo ello conjunto de gran valor. |
| En las ruinas pueden aun
indentificarse cada una de las
partes que componían el monasterio:
iglesia, claustro,
refectorio, cocina, nevera, almacén, fuente de agua canalizada y
desaladero del pescado. |
| En las cercanías de Santa Olaja y de las ruinas del
monasterio (3 Klms.) se halla la antigua ermita de Santa María
de Villamoros, de cabecera octogonal y
con imagen de piedra policromada. El
retablo barroco, repintado con
purpurina, tiene
lienzos con la representación
de cinco
abades benedictinos con mitra y
báculo y cubre lo que fue
el antiguo transparente del camarín, lo
que evidencia la procedencia
del retablo del monasterio de Eslonza. |
|
Ermita de Santa María de Villamoros. Santa Olaja de Eslonza
(León).
|
| Es santuario
de profunda devoción
desde antiguo en la zona está
enclavado, tal vez, en lo fuera lugar
romano con templo dedicado a alguna divinidad, dependiente
de Lancia. |
| Siguiendo nuestro camino, entramos
en
Villarmún
(Villa Vermudo), nos sorprende la iglesia
con en un ábside
mozárabe con planta de herradura en su interior y rectangular en
el exterior, al estilo de San Miguel de
Escalada y con maltratados canículos y modillones, por
fuera, con temática figurativa románica.
Un canículo esquinero se interpreta
como la representación de un peregrino. |
|
Iglesia de Villarmún.
|
| En el interior un arco
de herradura poco pronunciado apoyado
sobre dos capiteles románicos con temas de animales
monstruosos simbólicos
el de la izquierda, (arpía, grifo y basilisco) y vegetales el de
la derecha, enmarca
el bello retablo
barroco dedicado a Santa María de la
Asunción. |
|
Capiteles de la iglesia de Villarmún.
|
|
Arco de herradura y retablo de la iglesia de Villarmún.
|
| En
el muro interior se conserva una
pieza de piedra circular, calada en
forma de cruz y cuatro estrellas helicoidales de
seis puntas, de
origen mozárabe, que estaba como celosía en la ventana del
ábside, hoy sustituida
por una copia en hierro. |

|
| Seguimos a Palazuelo de Eslonza,
donde se puede ver su la iglesia un
hermoso retablo barroco, dos grandes cuadros
con el tema de El
Salvador y el Cristo (una
buena copia antigua
del Cristo de Velázquez,
de gran tamaño,
que estuvo colocado en el crucero del templo
monacal,
al
lado del
Evangelio),
una cruz votiva
de orfebrería y dos bustos relicarios, todo ello
procedente del monasterio de Eslonza. |
|
Lienzos procedentes del monasterio de S. Pedro de Eslonza, en la
iglesia de Palazuelo de Eslonza.
|
|
Cruz votiva de orfebrería y bustos relicarios procedentes del monasterio de S. Pedro de
Eslonza.
|
|
Retablo procedente del monasterio de S. Pedro de Eslonza, en la
iglesia de Palazuelo de Eslonza.
|
| Desde este último lugar
se llega a Villafañe,
donde tomaremos el desvío
para Villasabariego,
centro administrativo del ayuntamiento, compuesto por varios
pueblos que pertenecen a la mancomunidad de
Lancia - Sobarriba: Palazuelo de Eslonza, Valle
de |
| Mansilla,
Vega de los Arboles, Villabúrbula, Villacontilde, Villafalé,
Villafañe, Villarente, Villiger y Villimer,
pero antes de llegar y desde el
alto donde se domina el pueblo, podemos
ver a la izquierda los restos de un torreón
llamado: El Palomar
de Villasabariego, una gruesa torre
rectangular de sillería con mortero muy
compacto, de cronología romana, y
que debió cumplir entonces similares funciones de
vigilancia. |
El palomar de Villasabariego.
|
| La iglesia de Villasabariego,
muestra una fecha
sobre la clave del arco de entrada 1790, que indica la fecha de
construcción del edificio. Es un gran espacio
longitudinal de
cincos tramos y un crucero de formas muy clásicas. Destaca la cúpula
pintada con temas de ocho santos fundadores de órdenes
religiosas, sobre pechinas donde se figuran los doctores
de la Iglesia (Agustín, Gregorio, Jerónimo y Ambrosio).
Entre los fundadores no está San Ignacio
de Loyola, tal vez como eco de
la inquina que en esos años se tenía contra los jesuitas. El
retablo barroco presenta imágenes buenas.
San Juan Bautista, San
Pablo y especialmente la de Santiago peregrino. |
|
Iglesia de Villasabariego.
|
| Es magnífico el sagrario renacentista con la escena
de la Presentación en
el Templo, muy al estilo de Juan de Juni.
Los dos retablos laterales tienen imágenes
de santos de buena hechura,
pero a punto de ser destruidas por los xilófagos, como el
sagrario. |
Aula arqueológica. Villasabariego. |
En esta población se ha
construido en el edificio del nuevo
Ayuntamiento una Aula Arqueológica “Ciudad
de Lancia” que se creó en el año 2000 como aportación del ayuntamiento
de Villasabariego
al conocimiento y difusión de
este legado
patrimonial y viene a
mostrar algunos aspectos reseñables del
yacimiento lanciense desde la Prehistoria
hasta los fines del
Imperio Romano, haciendo hincapié tanto en |
| la historia de las distintas etapas de
la investigación como en el
resultado de las últimas excavaciones. |
| La vitrina 1 muestra restos de cerámica,
restos óseos, líticos y metálicos de la Edad del Bronce, y del poblado astur
de la Segunda Edad del Hierro. |
xxxx |
Vitrina 1 del aula arqueológica.
|
| La peana 1 presenta elementos constructivos
de la ciudad romana: tegulas y restos de revestimiento
marmóreo, la
peana 2 contiene molinos redondos de
época romana, mientras que la peana 3
alberga las pilae del suelo o hipocaustum
del caldarium de las termas. La peana 4 exhibe
los restos
de la tubería de plomo del abastecimiento de agua limpia a la
ciudad. |
Peana 2 del aula arqueológica. |
Peanas 3 y 4 del aula arqueológica.
|
| La vitrina 2 recoge varios recipientes
de Terra
Sigillata Hispánica, vajilla de mesa de época romana, mientras
que la nº 3 incluye varias piezas de cerámica común romana
entre las que destaca un fragmento de ánfora, restos de mosaico
polícromo y ladrillo con marca L.V. Insequentis. |
xxx |
Vitrina 3 del aula arqueológica.
|
| En la vitrina 4 se ha expuesto un conjunto de cerámicas
de distintos tipos romanos, pesas o ponderales romanos de plomo y
varios objetos metálicos de hierro y bronce de la misma época. |
|
Vitrina 4 del aula arqueológica.
|
| Se muestran también dos maquetas,
una de todo el yacimiento y otra
de los edificios excavados: Termas y Mercado. |
| A este territorio pertenece la
zona arqueológica de la ciudad histórica
de Lancia, que |
| sorprende por su
extensión, aun sin desenterrar
en gran parte. Su situación era inmejorable
para dominar los dos
valles del Esla y del Porma, por
eso hubo ya un asentamiento
prehistórico en la Edad del
Bronce. Los romanos conquistan la urbe de los astures lancienses
el año 25 (a. de C) por medio del general
Publio Carisio que la
respetó sin
destruirla. Se incorpora a la vida y cultura
romana, siendo una mansión o parada
en el intinerario de vías
romanas, hasta principios del siglo
V, en que fue abandonada. |

|
| El yacimiento ha sido declarado como Bien de Interés
Cultural con categoría de Zona. |
|
Excavaciones en la zona de Lancia.
|
| Arqueológica desde 1994. Desde 1996
hasta el año actual, gracias a la reapertura de las
excavaciones por parte del Instituto
Leonés de Cultura (Diputación
de León), se ha producido un avance
significativo en el conocimiento del
poblado prerromano, en la ampliación
del urbanismo romano y en la evolución que experimentó la civitas
en sus siete siglos de historia. |
Restos prerrománicos. |
A pesar de que poseemos elocuentes datos para
considerar
que el antiguo solar lanciense estuvo ocupado en
época prehistórica, los hallazgos arqueológicos
más evidentes muestran que debió
existir un pequeño núcleo en la Edad del
Bronce Antiguo o Medio
y también se ha registrado
algún hallazgo aislado del Bronce Final.
Lancia entra en la historia gracias a las noticias
que nos han proporcionado los historiadores y tratadistas romanos:
Floro, Orosio, Dión
Casio, Ptolomeo o Plinio, casi siempre vinculadas
con la conquista del NO. peninsular,
en el
|
| conocido bellum asturum, por las
tropas de Octavio
Augusto. Por medio del general Publio Carisio la ciudad fue tomada
el 26-25 a. Xto. Los epítetos que se la han dado como validisima
urbs o "la ciudad más importante de los astures",
según Dión Casio, parecen |
| refrendarse con los hallazgos arqueológicos de
época prerromana, que, según
hoy sabemos, alcanzaría
una extensión
aproximada de 30 hectáreas para este primer poblamiento
estable. Este oppidum se conoce
apenas por las enormes
escombreras en torno al cerro y por algún resto del hábitat:
construcciones en adobe y
empalizadas, hogares, hornos, cubetas,
cenizales, etc., que se han localizado
por (debajo de las
construcciones termales de época romana. |
Restos de construcciones de adobe.
|
| Pero también se han recogido,
hace más de un
siglo, restos materiales que pertenecen a este período, como
las cerámicas celtibéricas, los huesos
trabajados, monedas de tipo
ibérico, fíbulas, cinturones y adornos de bronce y joyas de los
tipos habituales en el centro de la Meseta. Hoy
pensamos que los astures lancienses,
por su cultura material, no se diferenciarían
mucho de los vacceos. |
|
1 y 2 fíbulas - 3 Cerámica - 4 Huesos trabajados - 5 Joya de
oro.
|
| A partir de su conquista, a juzgar por las fuentes
clásicas, el poblado astur no se destruyó, sino que quedó incólume,
como testimonio de la victoria de los romanos. A lo largo del s. I
la ciudad se incorpora al Imperio Romano como una ciudad peregrina
que pagaba tributo al erario público. Se incluirá
además como mansio dentro de
la red viaria romana, en concreto se recoge
en la vía 1
según el Itinerario de Antonino Pío "De Italia in Hispanias.
Ad Legionem VII Geminam. 647 m. p. |
Foto aerea de las escavaciones de Lancia. |
Muy probablemente, desde fines
del s. I, o
principios del s. II, durante la dinastía flavia, debió
de alcanzar el grado de municipium flavium,
categoría deducida
por la trayectoria del lanciense Lucius Iunius Maro, que
hizo carrera en la
administración hispano - romana y
por los tipos
de edificaciones públicas que hoy conocemos en la antigua
ciudad. Este período es el que marca el auge de las
construcciones públicas,
la red de alcantarillado
y el urbanismo general, de planta
reticular. |
| Durante el Bajo Imperio se produjo una nueva situación
en la civitas lanciense, acorde con la crisis de las
ciudades romanas. Los edificios públicos sufren una amortización
por parte de construcciones privadas. Este hecho
se observa en Lancia con la reutilización
del mercado por dependencias domésticas de
poca calidad edificia. A finales del s. IV o principios del V
la ocupación permanente se abandona definitivamente. |
| Las termas de Lancia fueron
excavadas por el profesor Jordá Cerdá
en los años 1956-1961, ocupando un espacio
entre dos calles o decumani. |
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Restos de las termas romanas.
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| Se trata de un pequeño
edificio datado a finales del S. I d. Xto., que con el tiempo se modificó
y se amplió. Consta de un
pasillo distribuidor desde donde se accede a las
habitaciones principales: un posible apodyterium, o
vestuario, unas letrinas; un frigidarium o sala
fría que contenía una piscina; y varias salas calientes que se
corresponden con el tepidarium o pronigeon (sala
templada) y la cella caldaria, sala
de calor que se define
por el hipocaustum, un suelo elevado en cuyo iriterior
circula aire caliente, mantenido por un horno o praefurnium. |
Letrinas. |
Dibujo explicativo del hipocaustum.
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| Hacia el noroeste y sur,
el conjunto presenta nuevas estancias
que parecen repetir el esquema de habitaciones
caldeadas y frías, de las cuales
la más característica es una |
| pequeña habitación absidada. Hacia el oeste también
se ampliaron, con la construcción coetánea
del mercado, por medio de
un muro de contención provisto de contrafuertes que
sostenían unas nuevas letrinas. |

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| El mercado ha sido descubierto en las excavaciones
del J I.L.C. y pertenece a uno de los tipos más sencillos que se
conocen. |
Restos del mercado de Lancia. |
Es un edificio simétrico,
seguramente de principios del
siglo II d. Xto., que se construyó
posiblemente por las
élites
romanizadas de la ciudad.
Al mismo se accedía por una puerta
principal desde una calle que discurre de norte a sur (Cardo).
Desde aquí se entraba
a dos grandes vestíbulos que
debían sostenerse por medio de columnas o
pies derechos de madera y más tarde, se llegaba a un
pasillo porticado |
| que albergaba cuatro columnas.
El suelo del patio era de ladrillos. Desde el pasillo se accedía
a las tiendas, un total de seis,
en series de tres a cada lado.
El conjunto se
completaba con otro pequeño edificio anexo, entre el mercado y
las termas, que debió de estar semiabierto. |
| Tanto el mercado como las termas conservan sistemas de
drenaje o cloacas, lo que indica el uso interno de agua. |
| Salimos de Villasabariego en
dirección a Villafalé, este pueblo
posee una iglesia con formas arquitectónicas típicas
de la zona, destaca una pila bautismal antigua muy sencilla, la
imagen de María con el Niño Jesús, barroca y sobre todo la
escultura muy hermosa, de San Antonio con la gocha,
del siglo
XIII. Es bueno el Cristo Crucificado
gótico que preside el altar. |
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Iglesia, San Antonio con la gocha y Cristo gótico de Villafelé
(León).
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| Continuando la carretera hacia
el oeste, nos encontramos con la nacional 601, la cual cruzaremos,
para dirigirnos a Mansilla mayor, que conserva en la iglesia
dedicada a San Miguel, una cabecera que cubre buen retablo
cobijado por el rico artesonado de principios del
siglo XVIII en forma de bóveda
ochavada con armadura de alfarjes,
llamados comúnmente artesonado. Es de interés
el retablo con pinturas y esculturas de la primera mitad del XVII.
Una predela de retablo gótico del siglo XV, con la representación
de los Apóstoles, sobre fondo dorado, despierta nuestra admiración,
especialmente la
imagen de Santiago peregrino. |
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Predela gótica en la iglesia de Mansilla Mayor (León).
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| Salimos del pueblo y un kilómetro más y entramos en Villaverde de
Sandoval, situado en el centro de una rica vega donde
confluyen los dos ríos: el Esla y el Porma. |
| El monasterio cisterciense de Santa María de
Villaverde de Sandoval fue fundado por el conde Pedro Ponce de Minerva, Dª. Estefanía Ramírez su mujer,
y los hijos Ramiro, María y Sancha. Respecto de su iglesia, no
consta fecha, pero sí nombres de dos maestros que trabajaban
en el monasterio, y son “Dominicus magíster”, de 1202 a 1203, y
“Mícael el maestro”, en 1205. |
| Lo más verosímil es que ella se
deba al artífice de la de Gradefes, y
que esté hecha después, en el último decenio del siglo XII,
ganando, respecto de ella, en esbeltez
y claridad cuanto pierde en complicaciones de estructura.
Edificado sobre una
planta monacal
tradicional que incluye una iglesia de
tres naves, con cabecera en la
que se señala al exterior y al interior con tres
ábsides con ventanas grandes, muy
esbeltas, con profusión de columnillas
y molduras, sobre todo en el ábside
central, y también hay claraboyas
en los hastiales. El aparejo es de sillería de caliza
marcada. Son de gran belleza las arquerías montadas sobre pilares compuestos
y capiteles representando castillos, como en Gradefes. |

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Abside exterior del monasterio.
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Las cubiertas de los ábsides son semicúpulas volteadas
sobre cuatro nervios en abanico; las capillas tienen
simples cañones a medio punto, y lo mismo los dos tramos últimos del crucero;
la central es vaída sobre nervios
cruzados, y el despiezo de sus
cascos casi es rectilíneo y perpendicular a los nervios. Las
demás bóvedas son de ojivas capialzadas, sin formas,
desarrollándose aquéllas a medio punto y con cascos de sillería.
Los arcos tienen dobladuras en forma de bocelón,
son peraltados y a
medio punto, excepto los dos medianeros del cuerpo de la iglesia,
que marcan leve apuntamiento. |
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Cubierta interior de la iglesia.
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| Destacan la portada
de entrada a la iglesia, con la representación del Crucificado y dos
figuras orantes en el ático: San Bernardo y Santa María ante el
Cristo Crucificado. Vicios y virtudes, representados
por monjes encapuchados, difícilmente
legibles al estar deteriorados.
Con figuraciones
resueltas con gran belleza,
la portada del norte, con arquivoltas en zig-zag y capiteles simbólicos
de entrelazados simbolizando la eternidad, es de gran efecto.
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Portada de la iglesia. |
Portada norte de la iglesia.
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| El monasterio sufrió un gran incendio a finales del siglo XVI,
lo que obligó a una importante reconstrucción posterior.
Así el
claustro
o patio es
neoclásico de siglo XVII,
de impresionante sencillez arquitectónica, distribuye siete arcos en cada lienzo, entre pilastras tos canas con
basamento y pretiles, y cubiertas las naves con bóvedas de
lunetos; encima, otro cuerpo semejante, pero cerrados sus huecos,
dejando ventanas y claraboyas. |
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Vistas del claustro.
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| Hacia poniente puertas
dóricas, con mutilos y frontispicio, y otra exterior, adornada con
pilastras jónicas. De la
iglesia
al claustro se abre la puerta de procesiones del siglo XII incorporada en
una neoclásica. |
Puertas de poniente del
monasterio. |
Puerta de procesiones.
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| La sala capitular es antigua
y el refectorio,
la cocina y las bodegas,
parcialmente
conservadas, así como la biblioteca y la gran escalera de subida
al sobreclaustro. La zona
de celdas monacales prácticamente se ha perdido, conservándose
la sala abacial en la parte de poniente. |
Sala capitular. |
Sala abacial.
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Cocina y celdas al fondo. |
Bodega.
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| Conserva en la iglesia un
magnífico retablo su primer tercio consta que fue hecho por un fray Pedro Sánchez, de 1605
a 1618. Es de escuela vallisoletana. Contiene esculturas de la
Virgen con el Niño, Calvario y cuatro relieves
alusivos a San
Bernardo y pictórico y con varios relicarios por detrás, hecho poco frecuente. |
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Retablo principal, a la izquierda parte anterior, a la derecha
parte posterior.
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| Lástima que este importante retablo oculte el ábside cisterciense de la
cabecera. |
| Destacan en su interior los sarcófagos de los
fundadores, la imagen de la titular,
Santa María, (Museo
diocesano de León), del siglo XII, la de
San Goroteo del siglo XVII, Santiago Matamoros del
mismo siglo, Grupo de la Quinta Angustia, compuesto de ocho
figuras de madera
policromada y con mucho oro en las ropas. Es de la primera mitad
del siglo XVI; apreciable y además otros
retablos descompuestos, buenas imágenes y el coro
desmontado y recientemente repuesto en la nave central. |
La Quinta Angustia.
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| El monasterio de Sandoval, situado
en el Camino de
Santiago, fue centro de atención a peregrinos en su albergue. |
Iglesia de Nogales. |
Salimos del monasterio
de Sandoval y travesando el
pueblo de Villaverde de Sandoval,
en el que se encuentra dicho
monasterio, nos encaminamos por el antiguo camino jacobeo
hacia el
pueblo de Nogales que posee una iglesia de principios del siglo XX
la cual sustituyó a otra antigua con torre exenta, conserva el
retablo barroco sin dorar, con la imagen de su patrono San Simón.
Seguimos nuestra ruta por el antiguo camino que discurre a la vera
del río Porma, hasta |
| llegar al puente que atraviesa el río, en
la población de Puente
Villarente, uniéndonos en este punto al actual Camino Jacobeo. |
Vista del río Porma, hiendo por el viejo camino. |
Vista de un palomar, hiendo por el viejo camino.
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