LA HOSPITALIDAD MONÁSTICA.

La hospitalidad es una de las actividades características de los monasterios. Se puede decir que la vida solitaria encerrada en un monasterio piensa en los pobres, caminantes y peregrinos continuamente, cumpliendo la máxima evangélica: quien recibe a uno de estos a mí me recibe.

Los limosneros del obispo Martín distribuyen comida a los peregrinos, cojos, tullidos y familiares. Sepulcro del siglo XIII. Catedral de León.

Los monasterios eran verdaderas posadas donde se recibía a caminantes, pobres y peregrinos. Como la peregrinación era de forma de vida permanente en la religiosidad de la época, encontrar peregrinos en ruta hacia los distintos santuarios de gran devoción era normal en todos los caminos, especialmente a los que iban los santuarios más importantes: Santiago de Compostela y Roma.

Es excepción el monasterio de esta época que no ofrezca algún documento sobre asistencia y recepción a peregrinos. La única referencia que tenemos de paso de peregrinos por un lugar es debida precisamente a la asistencia hospitalaria.      A consecuencia de la hospitalidad se crea en los monasterios un servicio de asistencia sanitaria en una época que la sanidad estaba en manos de la Iglesia y por tanto era un ejercicio de la Caridad, nombre que recibían ciertos servicios. El nombre de hospital procede de hospes, huésped.                     Se recibía a todos con caridad por parte del hospitalero y se les despedía  ritualmente. Si llegaban cansados y con hambre y sed se les calmaba y se les entregaba una vianda, pan, queso, cecina y vino para marchar. En los monasterios tenían mesa, lecho y techo, a cambio el caminante pagaba con una limosna, oyendo misa y haciendo oración.

Albergue fundado por el prior de Triacastela. Siglo XVI. Puente Villarente (León)

En la documentación encontramos numerosos casos de hospitalidad en los monasterios y de ayudas para peregrinos. En ocasiones la hospitalidad la ejercen señores que viven en castillos y fortalezas, donde atienden a los peregrinos que son reyes o importantes señores.