RUTA POR LAS ARRIMADAS Y EL VALLE DEL CARBON

Esta  ruta  es  además de bonita y cultural, una buena forma de hacer el camino de Santiago por uno de las rutas más antiguas que se conoce.
Después  de  alcanzar  el  río Esla bajamos desde Cistierna por la izquierda del río saliendo por la  actual zona deportiva  de la villa. Un crucero actual, sustituto del más antiguo, señala el cruce de  caminos  cerca  del santuario o ermita de la Virgen de la Vega, situada a pocos metros de la entrada en el puente de Mercadillo.

Puente del Mercadillo.

Este  famoso  puente  es  llamado  de  mercadillo  porque  en  sus  aledaños se celebraba el mercado y cruzaba al otro lado del río por la calzada romana procedente de Lancia. Pasado  el  puente  se construyó un hospital dotado con fincas y mandas, tal como figura en muchos  documentos  para atender a los pobres y peregrinos. El hospital disponía de una tabla de pesca en el río  para  atender  a  estos  menesteres.  Madoz  dice  que  se  halla el arruinado y antiguo hospital de San Bernabé, donde pernoctaban los  peregrinos  que iban a Santiago de Galicia.  Lo  mismo afirma Aurelio Calvo en su historia del monasterio de Gradefes.
Después  de  pasar  el  puente  y  el  complejo  hospitalario se topa a la derecha la recoleta ermita de San Pelayo en la ladera entre robles y el camino antiguo que lleva hasta Modino.
Subimos  desde Modino por senda blanca entre pinares y robles hasta el lugar donde hubo un  importante  monasterio.  Restos  arqueológicos  como  tumbas,  sarcófagos,  capiteles e inscripciones   denotan   las   presencia   del   importante   monasterio   de  San  Pedro  de Foncollada que existió en este lugar.

Sarcófagos, puerta e incripción en las ruinas de San Pedro de Foncollada.

Era  una  fundación  antigua, tal vez visigoda y recuperada en tiempo mozárabe: San Pedro de Foncollada. Hoy es un pueblo solitario de buenas casas, muchas de ellas desabitadas.

Capiteles y símbolos en las ruinas de San Pedro de Foncollada

Se puede ir por la  derecha hacia  a Yugueros, cuya iglesia posee, aunque en mal estado y pidiendo una urgente restauración, una de los más importantes retablos platerescos del siglo XVI.

Retablo, virgen románica y capitel en la iglwsia de Yugueros.

Por La Ercina,  centro  administrativo importante, dejando la ermita de San Roque, se pasa por La Acisa y Barrillos.
Son estos pueblos que hoy se denominan Las Arrimadas, los que aun cultivan los famosos árboles de peras asaderas de invierno, a las que dedican un día festivo y de promoción.

Palomar de la zona de Las Arrimadas e iglesia de Barrillos de Las Arrimadas.

Conservan  iglesias  dedicadas  a  Santa  Eulalia Santa  Coloma,   santas   típicamente jacobeas de los primeros siglos.

Detalles de símbolos en la iglesia de Barrillos de Las Arrimadas.

Bajando  por  la  que  durante mucho tiempo se llamó “puerta gallega” se llega a La Devesa de Boñar y  La losilla, donde se encuentra el balneario de San Adrián.
San Adrián es un balneario,  cuyas aguas brotan al pie de un castro. Contiene un manantial, aún hoy en día, de aguas calientes,  utilizadas ya desde antiguo.  El edificio de principios del siglo XX es testigo de los baños cuyas aguas brotan libres y calientes al exterior.
El Conde Guisvado y Leuvina, señores del  lugar,  ampliaron  un  monasterio que allí existía con la advocación de San Adrián y  Santa Natalia.

Inscripción fundacional del siglo X en la iglesia de San Adrián de Boñar.

Iglesia de San Adrián de Boñar.

Se  consagró  la  iglesia  el año 920, colocando las reliquias de los citados santos que según parece ellos mismos habían  traído  de Roma y así consta en una lápida conservada, que se llegó a celebrar un concilio de obispos, abades y magnates el año 929.

Canecillos, inscripción y portada de la  iglesia de San Adrián de Boñar.

Seguro  que  muchos  peregrinos  se  bañaron  en  las  cálidas  fuentes,  caminando  bajo la protección del castillo de los señores de Boñar.  De hecho el rey don Alfonso III el Magno, construyó  la  iglesia  a  principios del siglo X y su titular (San Adrián) fue utilizado también en  la de San Adrián de Tuñón, en Asturias.
Varios epígrafes conservados en la  iglesia prerrománica y otros en La Losilla nos trasmiten datos sobre la historia del lugar.
El año1289 ya era priorato perteneciente  al monasterio de San Pedro de Eslonza, situado unos  kilómetros  más  al  sur,  donde  aun  quedan  visibles  las  ruinas  de  lo  que  fue   un monasterio  fundado  en  el  siglo X,   con  iglesia  románica  después  y  otra  del siglo XVI trasladada a la  ciudad  de  León.  Un  retablo  barroco  dedicado  a  los  santos  Adrián  y Natalia,  conservado  en  Santa  Olaja  de  Eslonza y proveniente del ruinoso monasterio, demuestra la continuidad  de la devoción que procedía de Boñar.
Detalle de una  pintura  del retablo mayor en la iglesia de La Losilla, que representa a santa Natalia recogiendo una mano de  su marido san Adrián, conservándola como reliquia, e imagen de la iglesia de La Losilla.
A dos kilómetros de Vegaquemada, dirección sur, se encuentra candanedo de Boñar, cuya iglesia es una de las más antiguas del reino de León.  Está dedicada a san Vicente, Santiago y san Pelayo, tal como reza en una inscripción exterior.

Iglesia de San Vicente en Candanedo.

La  arquitectura  es  de  forma  románica  simple  y  los   capiteles   contienen   figuraciones animalísticas,  muy  toscas,  representando  rudísimos leones, flores y collarino retorcido, lo cual es indicio de haber sido construida la iglesia en el  siglo XI.  La portada lleva otros dos capiteles con figuras y animales toscos y puertas barrocas talladas. Los modillones del alero contienen cabezas humanas y de animales con variedad,  sobre moldura de nacela. Aparejo de mampostería. En la cumbre del testero, por fuera, hay una claraboy a modo de florón.

Canecillos, capiteles y portada de la iglesia de San Vicente en Candanedo.

Se pasa,  Las  Bodas,  conocido  como  Bovata, en documento del año 929 o Bodes, algo posterior.  Tiene  iglesia  de  origen  mozárabe  y  monasterio  dedicado a San Pelayo muy reformado y mostrando al exterior sarcófagos medievales.

Horreo y detalle de los caecillos de la iglesia en Las Bodas.

Conserva  un  hermoso  Cristo,  mal  restaurado  del  siglo  XIII  en  la  iglesia,  lavadero y herrador. En la plaza se muestra  el que se considera el más antiguo hórreo conocido. Ciertamente  es  muy  primitivo y verdadero monumento a estas arquitecturas rurales, antes tan frecuentes y ahora sólo conservados en raros casos.
La Mata de la Riba actualmente es una población en la carretera que conserva las ruinas de una  buena  ermita  y  un antiguo palacio con escudos acompañados con motes alusivos a la nobleza,  como  fruto  bueno  que  dan  los  buenos  árboles.   En  la  iglesia  hay algunas imágenes barrocas buenas en mal estado.

Canecillos en la iglesia de La Mata de la Riba.

Iglesia y ermita de La Mata de la Riba.

La Vega de Boñar muestra  aun elementos prerrománicos en el testero de la iglesia y  debió ser una ermita dedicada a San Julián y Santa Basilisa. Un documento del año 1305 habla de exención de portazgo a “homes e mugeres pobres e a los romeros que vienen y llegan”. Un torreón conservado indica su carácter defensivo.
Se  llega  a  Boñar  (Balneare  o Bonniare), por el camino  de  los  rocines  y  junto a  la ermita de San Roque, obra del siglo XVI. Se cita  en  documentos  antiguos  del   siglo  XI como Boniare, Buennar y Boniar.  En Peña Solana, al norte de la villa, fue  explotado  un manantial de aguas caldas en época  romana, como  se  testifica por el epígrafe grabado en una  roca  que  ya  desapareció,  dedicada  al  Genio de la Fuente.

san Julián y Santa Basilisa. Vega de Boñar.

Se  cita  por  primera  vez a Boñar en el año 924 con motivo de las donaciones que hace el Conde Guisvado y su esposa Doña leubina de varias de sus posesiones en media legua a la redonda,  para  la fundación del monasterio de San Adrián. Con este motivo se dice que se celebró un concilio en Boñar.
Aunque ya en tiempos de los íberos  y  de celtas debieron dedicarse muchas de sus aguas a los baños,  como  indica  el nombre del río Porma (agua caliente y borboteante), las Caldas de San Adrián y la fuente  de  la  Calda  o  salud  en  la misma villa de Boñar, que lleva esta inscripción: FONTI SAGIFIGENO E.CCC.LV.IIS ALEXIS AQVILEGUS V.S.L.M.
Unos  cimientos  demuestran,  en  la misma cima, los restos que denotan la existencia de un castillo fortaleza que  dominaba  la  calzada y el amplio valle. Se atribuye su construcción al siglo VIII y pudo estar habitado hasta siglo XI.
Iglesia de Boñar. Es  villa  para  el  verano  y  el invierno. Entre sus monumentos destaca la gran  iglesia,  con buenos pasos de semana santa,  la  ermita de San Roque, pero sobre todo el Maragato en la  torre  qua  da  las  horas  y  el   Milenario Negrillón (olmo muy grande)  petrificado  en la plaza.  Dos  cosas tiene Boñar que no las tiene León:  El  Maragato  en la torre y en la  plaza  el   Negrillón.   Se   habla   de   un complejo asistencial que había al cruzar el río Porma,   compuesto    por    un   castillo,   un puente,  un  manantial  de  aguas y un refugio, antes  de  llegar  a  La  Mata.   Se  sabe  que Alfonso  X,     en    el   siglo   XIII,     mandó reconstruir  el puente y hospital de peregrinos en  Boñar, que ya existía desde antiguo. Permanece  el  gran  puente  restaurado   con siete   grandas   arcos,     que    distribuía    la circulación por la calzada,  a  la  derecha,  en
dirección a  Vegamián y a la izquierda hacia Vega de Boñar.

Pagina nueva 1

e cita por primera vez en  los  primeros años del siglo XIII en una donación de una  vena  de hierro que hace  el  rey Alfonso IX en favor del monasterio de Valdediós. Grandoso donde existe la ermita de la Encarnación que fue  la  iglesia  parroquial  de  un  poblado desaparecido llamado Villar,  estando  su templo parroquial  dedicado a San Adriano y  Santa  Natalia. Y  Colle,  con  su  iglesia  parroquial es del siglo XIV  y  está dedicada a  San Vicente,  siendo  de destacar la portada gótíca de la  misma  época.  Junto  a  Colle,  tenemos  a  Llama  de Colle, que en la  antigüedad se le consideró un barrio de Colle, su iglesia parroquial es una  ermita  dedicada  a  San  Vicente siendo de destacar en ella la Virgen de la Sal que es una bella talla románica del siglo XIII.
El último  pueblo  del municipio de Boñar es Felechas, su iglesia parroquial arranca del siglo XIV y su titular es  Santa  Lucia,  siendo  de  resaltar un petril visigótico del siglo IX que ha sido adosado al altar mayor. Felechas es el  pueblo  leonés  que  cuenta con mayor número de hórreos, formando una especie de avenida a la entrada del pueblo. Según la tradición en uno de ellos se guardaban los diezmos y primicias que se  pagaban  a la iglesia.   Hay restos de un castro celta, una cueva donde se descubrieron  restos  humanos  y los cimientos de la ermita de Santa María.
Vista de Sotillos de Sabero. A  partir  de  este momento, entramos dentro del  municipio  de  Sabero,  el  primer pueblo que nos encontramos es Sotillos de Sabero. Aparece documentado por primera vez en  el Monasterio de Gradefes en el año 1.188  por razón de propiedades.  Su pequeña iglesia es muy singular ya que es una de las  pocas  que cuentan  con  dos  naves y data en gran parte del año 1.597,  dotada  de  un pequeño pero valioso retablo barroco.   Historia  y  leyenda juntas se han encargado de recordarnos que 
aquí se hospedó Santo Toribio de Liébana, que tiene imagen gótica en La Llama de Colle.
Pasado  Sotillo,  nos  encaminamos  hacia  Sahelices  de  Sabero. Villa Sancti Felicis o San Félix  en  honor  del  cual  los  Condes  de  Aquilare  mandaron  edificar  en   el  siglo  X  el Monasterio de San Félix de Gerona. Se documenta por primera  vez  a  este  pueblo  en  el año 1058 en una donación de parte de este monasterio  que se hace a la Catedral de León, siendo  obispo  San  Alvito;  razón  por  la  que  aquí siempre tuvo casa el Obispado donde administraba  justicia  su  merino  todos  los  martes  del año y perdiendo su propiedad con motivo de la Desamortización de Bienes Eclesiásticos del siglo XIX.
Las imágenes del siglo XIV  pertenecientes  a las   ermitas  de  La  Magdalena   y   de   San Adriano se conservan en la Iglesia parroquial, enmarcadas  en  el magnífico retablo barroco del siglo XVII. Un pequeño puente medieval, que   utilizaban   los   "frailes"   sobre   el   río Horcado  o  los  vestigios de la picota, horca, cárcel, etc...    por haber sido villa de horca y cuchillo.

Puente  medieval de Sahelices de Sabero.

En  su  territorio  a principios del siglo XX se abrió el Pozo de la Sucesiva, inclinado, al que sucede  inmediatamente  en  el  año  1913  el  de  La Herrera, ya mencionado y pionero en utilizar la recién estrenada energía eléctrica y  en  el  que se concentran las explotaciones de Hulleras de Sabero a partir del año 1928.

Antigua fotografía del pozo minero Herrera I.

Las  Cuevas  de Valdelajo, en Sahelices de Sabero, que fueron descubiertas recientemente en los terrenos cercanos a Sabero, pese a ser de pequeño tamaño, tienen una gran belleza.
Cueva de Valdeajo. tiene  una  enorme nave central con todas sus paredes  cubiertas  de  las formas calizas más variopintas,      repleta     de    estalactitas    y estalagmitas,  lo   componen   unas   enormes formaciones  de  roca similares a los arrecifes marinos de coral.   Ahora el Ayuntamiento de Sabero    se    encuentra   en   trámites   para adecuar  la  entrada  a  las  cuevas  y  abrir al público esta catedral de piedra para el deleite de todos los visitantes, lo que espera hacer a 
través del Hábitat Minero para poder explotar a nivel municipal turística mente estas cuevas de Valdelajo.
Pasado  Sahelices  de  Sabero,  entramos  en Olleros  de  Sabero,    en   el   año  1840   el Ingeniero  de  Minas califica su terreno como de     carbonífero    rico    y    se    denuncian inmediatamente   cinco  pertenencias  mineras llegando  aquí  a  su  cénit  la  minería  con  la explotación  a  principios  del  siglo  XX   del famoso Tercero de Olleros, que hizo arrancó el  Ferrocarril  minero desde Vegamediana  a Olleros y estuvo a punto de forzar una  salida hasta el Hullero en La Ercina.

Castillete minero de Olleros de Sabero.

Existe  la constancia  de  la  existencia de un albergue  para peregrinos en  el  humilladero del Santo Cristo de Olleros,  origen  de  la procesión con Cristo Vivo de las Semana Santa.
Dejando atrás  Olleros,  y  a  poca distancia, entramos en Sabero, Villa Sancti Petri, que se castellaniza sucesivamente en  Sampero  o  Sabero.   Fue capitalidad del antiguo Concejo y Vicaría de Valdesabero y lo es ahora del Ayuntamiento y Valle de Sabero.
Restos del castillo de Aquilare. En  la  época  celta  fue asiento de la cívitas o fortaleza militar de Vadinia y  albergó  en  sus términos  a  poblados  desaparecidos,    tales como  La Mata,  San  Martín  o  Vegabarrio, Santurcayo, Valdevillar, Villarinos, etcétera... No  obstante  su  mayor  gloria  ha   sido   su castillo   medieval   de   Aquilare,    que    dio igualmente   nombre  a  un  extenso  territorio conocido  como  el  Alfoz  de Aguilar, regido sucesivamente  por  los  Condes  Flagínez,  el Rey,el Obispo de León, los Osorios, señores 
de  Villalobos,  Marqueses  de  Astorga  y  Condes  de  Altamira,   siendo   además   lugar privilegiado  para  las  cacerías  reales,  de  lo  que  se  hace eco el Libro de la Montería de Alfonso XI.
Se  le  cita  por primera vez a Sabero en un documento del año 950, señalando las crónicas riojanas como  natural de este condado al responsable de la defensa militar de los cristianos en la Batalla de Clavijo.
En    los    cimientos   de   la   antigua   iglesia incendiada       se       encontraron      lápidas vadinienses   y  se  conservan  las  murallas  y cubos  medievales,  que la fortificaban.   Otra ara familiar romana se guarda en  la  casa  de Cultura,     encerrando     también      muchos encantos   la   Ermita   de   San   Blas,   cuyo relicario de mármol blanco del  siglo XII  está en   depósito   en   el  Museo  Catedralicio  y Diocesano.  Aquí  te  darás pronto cuenta de que te encuentras en la  cuna  de la siderurgia y  minería  leonesa  a  partir  del  año  1840 y

Murallas y cubos medievales de Sabero.

quedarás  impactado  ante  la  grandiosidad  de  la  llamada  Catedral  Industrial;  que  es la Ferrería de San Blas,  neogótica  y  de  influencia  gala,  declarada  como  Bien  de  Interés Cultural  y  que por vocación y justicia está llamada a convertirse cuanto antes en el Museo Minero de gran calado que se merece, no sólo el Valle de Sabero, sino todo León.

Nave de fundición de San Blas, siglo XIX en Sabero.

El  encanto  de  este pueblo minero radica también en su ubicación en el centro del Valle de Sabero, del que recibe su nombre, y en las viviendas mineras que ha conservado; un legado histórico de  su  importante industria minera. Las rutas de senderismo y montaña de la zona, así  como  la  playa  de  La Canalina (merendero  habitual para los vecinos y visitantes de la zona),son otros de los encantos que encierra esta villa.  Mención  especial  también  tiene lo que podría ser la Plaza Mayor del pueblo por su encanto, sobre todo,  en  los  cambios  de estación.
De Sabero, último pueblo por esta ruta, atravesando el Esla ya nos dirigimos a Cistierna.