PR LE-51             Puerto de Llorada  
  Distancia: 8,5 kms.  
  Duración: 4 horas.  
  Desnivel: 350 mts. Punto de partida y llegada: Lois.  
  Tipo de camino: pista forestal. Dificultad: media  
 

Época recomendada:   Todo el año, excepto con nieveLa única fuente del recorrido está  en  el  puerto  de  Llorada,  un  poco  apartada  del camino  en  el  margen  de los pastizales y al final de una dura ascensión,  por  lo  que  conviene  llevar  la  cantimplora llena desde el pueblo;  en Llorada existen bocaminas sin protección a las que puede ser peligroso  acercarse;  es  importante  dejar  las  portilleras  que  se crucen tal y como se hayan encontrado.

 

  Salimos  de Lois  por   la   pista   de   Liegos, pasando  por  delante  del  antiguo  molino  y fábrica de luz del pueblo, situado a orillas  del río Dueñas, inmediatamente, se deja a un lado el área recreativa de Lois,  donde  es  posible coger  agua  antes  de proseguir  la marcha en busca del valle del río laco.  Es el principio de un largo tramo de escaso desnivel,  en  el  que se remonta un valle cada vez más  estrecho  y frondoso, que termina por abrirse  un poco al alcanzar  el  Prado  Demedios,   donde  existe  
una bifurcación.  Tomamos  entonces  por el ramal izquierdo y atravesamos un estrecho paso  que  desemboca  en  Llorada,  donde  el  valle  se  ensancha  y  donde  podemos contemplar los restos de una mina de cinabrio abandonada a mediados del siglo XX, en un yacimiento  que  ya  había  sido  trabajado  con  anterioridad  a  los  tiempos  de  los romanos, como demuestran los restos arqueológicos hallados en la zona.

Pasada  las  ruinas  de la mina, nos desviamos por  un  camino  secundario   que   sale   a   la izquierda, comenzando el ascenso  al  collado de  Cerezales.   Este  camino  se  va haciendo cada  vez  más  pendiente,  al  tiempo  que  se convierte  en  una  recta  interminable  que  se introduce en el hayedo  que  tapiza  la  umbría del  valle  de  Llorada.  Alcanzado  un  primer rellano, y superada la  parte  más  dura  de  la

ascensión, todavía quedarán por salvar un  par  de  fuertes  repechos dentro del bosque antes de coronar el collado y atravesar la portillera que da acceso al puerto de Llorada.
Una  vez  en  el  alto,  la  pista  que  vamos  siguiendo  no  se detiene, sino que inicia de inmediato el descenso por la vertiente contraria, dejando a la izquierda una amplia zona de pastos.  Enseguida,  el  camino  se  introduce  en  un  espeso  robledal,  mientras  va perdiendo  altitud con rapidez, acercándose al fondo del valle del río Dueñas. Cerca ya del final del  recorrido,  salvamos  este curso fluvial por una pasarela de madera, dando vista al sombrío desfiladero de La Hoz, que angosta el valle poco más adelante. Debemos  pasar  frente  al  desvío  de una pista que sube a nuestra derecha y atravesar una  nueva  portillera antes de adentrarnos en la espectacular garganta, que desemboca directamente en las casas de la parte alta de Lois.